
Al comienzo de este nuevo siglo, la educación formal, que pone los cimientos para un proceso de aprendizaje a lo largo de toda la vida, es la piedra fundamental para “la sociedad del conocimiento” y para la “construcción de Europa por medio de la educación y la formación”.
Teniendo esto muy presente, las Organizaciones Europeas de escuelas no-gubernamentales hacemos esta Declaración, junto con otras Organizaciones Europeas que promueven el Derecho a la educación y la libertad de enseñanza, y representan entre todas a doce millones de alumnos y a sus padres.
Con esta Declaración queremos llamar la atención de la opinión pública europea y de sus representantes políticos sobre la vital contribución que a una sociedad libre, democrática y plural hace el sector de la educación independiente (sea en escuelas libres subvencionadas, escuelas con contrato o escuelas sin ningún tipo de subvención, sean escuelas confesionales o no confesionales, de educación general o vocacional).
La sociedad mundial evoluciona rápidamente hacia una “sociedad que aprende”, una “sociedad del saber”. Es imprevisible el alcance de los cambios que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación van a generar, pero ciertamente tendrán un profundo efecto en la educación.
La Globalización impone, al mismo tiempo, la búsqueda de nuevos modelos de educación, en cuanto que obliga a consolidar sistemas y valores tanto a nivel nacional como regional. Y en la medida en que potencia las dimensiones económicas y competitivas en las vidas de los ciudadanos, hace preciso un planteamiento nuevo, equilibrado y creativo para lograr una verdadera educación integral.
Esta es la primera vez que en Europa se vive un intento de construir una Europa unida, que no uniforme, basándose en ideas comunes y aspiraciones compartidas por los estados miembros y no en la fuerza, la conquista o el decreto de imposición.
Los Derechos Humanos y la Ciudadanía Europea son valores ya consolidados en la nueva sociedad europea, así como son aspiraciones generales la coherencia social y la igualdad de oportunidades para todos.
Tienden a desaparecer las fronteras políticas, como lo han hecho algunas monedas nacionales, en la medida en que las naciones toman conciencia de su lugar en una comunidad europea multiétnica, intercultural y religiosamente plural.
Como resultado, se siente cada vez más la necesidad de “construir Europa a través de la educación y de la formación permanente a lo largo de toda la vida”. Esto lleva a la convergencia en los planteamientos educativos, incluso, si cada nación mantiene su propio sistema de educación.
Nuestra sociedad europea se está desarrollando claramente como una sociedad pluralista. Esta pluralidad es una de las dimensiones esenciales de la ciudadanía europea que todos tenemos.
Una sociedad del saber y plural exige sistemas educativos nacionales que reconozcan la necesidad de una diversidad de opciones educativas que den respuesta a las diversas expectativas de posibilidad de elección tanto por parte de los padres como de los educandos.
Este es el camino para garantizar la igualdad de oportunidades para todos y para colocar un firme cimiento de la formación permanente a lo largo de toda la vida. Todo ello, combinado con la real posibilidad de acceso, generará el saludable sentido de cohesión social que la nueva Europa necesita.
El sector de la enseñanza independiente, está reconocido en las Constituciones nacionales, en la tradición social y en la legislación y documentos internacionales, incluyendo el artículo 14 de la nueva Carta de los Derechos Fundamentales en Europa y ofrece una respuesta positiva al nuevo contexto social y a las necesidades educativas que derivan de una comunidad Europea más amplia.
Las escuelas no-gubernamentales facilitan a todos los ciudadanos la posibilidad de elegir su educación: el camino para dirigir -dándole sentido y alma- la propia vida y la de sus hijos. En este momento estos dos aspectos son esenciales si se quieren encauzar adecuadamente los torrentes de información y conocimiento que, a través de las nuevas tecnología, ahogan a los niños y jóvenes de todas las edades.
La educación es la máxima prioridad de nuestra sociedad.
Para construir la mejor sociedad europea del saber, y teniendo en perspectiva una formación permanente a lo largo de toda la vida, es necesario tener ahora ideas muy claras sobre qué es educación, enseñanza, aprendizaje, formación y escolarización: todos estos conceptos son semejantes, pero no idénticos y deben ser bien entendidos en estos tiempos si han de ser bien desarrollados en el futuro.
Para el sector de la educación independiente, no-gubernamental, el desarrollo integral de todo el ser humano es más importante que el mero hecho de saber, más que la dinámica de enseñar y aprender datos y hechos y está mucho más allá que la adquisición de las habilidades tecnológicas de la información y la comunicación. Junto con la transmisión de habilidades, competencias y saberes, su finalidad última es la adquisición y el desarrollo de valores humanos culturales y espirituales.
La existencia de escuelas no-gubernamentales juega un papel importante en todo sistema educativo nacional al impedir cualquier inclinación hacia un monopolio educativo. Estas escuelas son un ingrediente importante en todos los sistemas educativos en razón de su posibilidad de promocionar la innovación educativa que requiere el cambio social.
Existe, además, un amplia evidencia internacional, y de ella los gobiernos son plenamente conscientes, de que el sector escolar independiente no-gubernamental presta una gran contribución al desarrollo y a la calidad de la educación nacional tanto en el aspecto organizativo-gerencial, como en el pedagógico.
Esto significa que los Estados deben reconocer y confiar en la educación no-gubernamental y demostrar que comprenden que es un elemento esencial en el sistema educativo de una sociedad plural, libre y democrática.
La sociedad Europea reconoce a los padres el derecho de elegir para sus hijos una educación acorde con sus convicciones religiosas, filosóficas y pedagógicas, como queda garantizado por el art.14 de la Carta de los Derechos Fundamentales en Europa.
Para posibilitar a los padres el ejercicio de una verdadera elección, los gobiernos nacionales deben dar una clara respuesta a las necesidades de las escuelas no-gubernamentales y reconocer su responsabilidad en prestarles el apoyo debido.
Para poder desempeñar su papel social y educativo en una sociedad libre, las escuelas independientes necesitan de una adecuada autonomía y de una financiación realista por parte del Estado.
Una cierta autonomía pedagógica, en algunos aspectos, es esencial para que el sector independiente responda a las necesidades y opciones de los ciudadanos y pueda desarrollar programas educativos innovadores. Dentro siempre de los límites legales, la misma naturaleza específica de las escuelas no-gubernamentales requiere una cierta posibilidad de organización propia de la escuela y de formación de los profesores.
Una financiación realista es también necesaria, como ya señaló hace largo tiempo la Resolución del Parlamento Europeo del 14 de Marzo de 1984 y que todavía no ha sido llevada a la práctica por algunos gobiernos de los Estados Miembros de la Unión Europea.
Las escuelas independientes aspiran a seguir contribuyendo, como lo vienen haciendo desde siempre, a la mayor calidad educativa posible en todas las escuelas y para todos los alumnos en nuestros respectivos países y en la toda la nueva y plural Europa a la que pertenecemos. Este es el objetivo vocacional y la esencia de nuestra actividad y dedicación.
Esperamos que la sociedad europea, gobiernos y ciudadanos, comprendan y valoren nuestra función y papel en la sociedad y que, en beneficio de las generaciones presentes y venideras, nos ayuden a mejorar y fortalecer nuestra contribución a la educación.
Bruselas, a 12 de Septiembre de 2002
Carlos Díaz-Muñíz, Simon Steen Per Kristensen
ECNAIS (European Council of National Associations of Independent Schools)
Alvaro Fernández, CADEICE (Conféderation d'Associations d'Ecoles Independantes des Communatés Européennes)
Etienne Verhack, CEEC Comité Européen pour l’Enseignement Catholique)
Ulrich Klemens, CoGREE (Coordination Group for Religious Education), IV (Interna-
tional Association for Christian Education)
Detlef Hardorp, ECSWE (European Council for Steiner Waldorf Education)
Ingo Krampen, EFFE (European Forum for Freedom of Education)
Gregorio Romera, FUNDEL (Fundación Europea Educación y Libertad)
Miguel Angel Sancho Eugenio Gil OIDEL (Organisation Internationale pour le Développement de la Liberté d’Enseignement)